¿IDEALISMO O REALISMO?
DÍA 2
A raíz de lo que estuve explicando en el anterior blog, en el día de hoy compararemos los cánones de belleza del Renacimiento, sobre todo en la pintura y escultura con el modelo de belleza actual.
En el Renacimiento la figura femenina era una mujer con pelo rubio, tez clara, cuello largo y ojos claros, por ello, en obras como El nacimiento de Venus, Retrato de Maddalena Doni, Dama del unicornio, La Gioconda, La dama del armiño... las mujeres que aparecen en las pinturas tienen en común estás características, por lo que están muy idealizadas.
Pero, si nos fijamos ahora, ¿esos cánones son los mismos?
Lo cierto es que NO, ahora tenemos otros ideales sobre la belleza de la mujer. No importa tanto que tenga el cabello rubio, ni es significativo el color de sus ojos, pero sí que se prefiere a mujeres con una piel más bronceada antes que tan blanca. Y, aunque mucha gente no esté de acuerdo, la sociedad ha querido marcar unas tallas, es decir, una cintura pequeña y un pecho y cadera más anchos, aunque cada vez más se incluyen todas las tallas en la sociedad.
Gracias a la tecnología y el desarrollo de esta se han hecho posible las cirugías, aunque no solo se utilizan hoy en día para curar enfermedades, sino para retoques de belleza. No solo para conformarse con uno mismo, sino para intentar parecerse al modelo de mujer que se exige en la sociedad, ya que si eres demasiado delgada o plana te critican o ya no eres tan guapa, pero si tienes demasiadas curvas y michelines también estás mal vista. Todo esto, si nos ponemos a pensar, es una tontería, pues los estilos de belleza han ido cambiando, y, como sabemos, en el Barroco gustaban las mujeres con curvas, corpulentas y más gordas.
Aún así, hoy en día poco a poco se van aceptando muchos más tipos de cuerpos, aunque debemos recordar que lo más importante es tener un cuerpo sano y con el que estés a gusto.
Vídeo sobre la evolución de los cánones de belleza a lo largo de la historia que te puede ser útil para entender las preferencias de cada época:


Una buena reflexión con unos interesantes referentes en pintura. Y un vídeo curioso...
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